El reinado de las Feas

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  El reinado de las Feas

Tradicionalmente las protagonistas de películas, novelas o mangas son hermosas jóvenes dignas de las mayores alabanzas por sus bellos cabellos, encantadores rostros y esbelto talle, sin embargo desde hace un tiempo y para asombro de muchos un nuevo tipo de heroína se han tomado las pantallas, poco convencionales, subidas de peso, sin estilo para moda pero mucho mas reales que las estilizadas princesas de antaño, las chicas feas están en su cuarto de hora. El reinado de las Feas

La idea no es nueva, la clásica historia de Hans Christian Andersen del patito feo ya hacía referencia al caso, pero ahora se ha retomado con mucha más fuerza, desde telenovelas como La fea más bella hasta producciones Hollywoodenses como El diario de Bridget Jones pasando por doramas como Mi adorable Sam Soon, todos acuden a la misma idea de un personaje que no cumple con el canon estético establecido y tiene problemas por ello, pero que al final logra triunfar; y ya no es solo es cuestión de mujeres, la fuerza de los feos ha sido tan avasalladora que también vemos hombres poco agraciados quedarse con la protagonista por encima de los galanes tradicionales, de mentón cuadrado, músculos de acero y postura de adonis.

Lo más interesante de este fenómeno es el gran éxito que han tenido las producciones, así como la figura del antihéroe se gano un espacio, las feas ahora están destronando a las reinas de belleza, un claro ejemplo de este boom es la telenovela Yo soy Betty, la fea que recibió mención en el más reciente libro de los récords Guiness como la telenovela de mayor éxito, con exportación de la original a mas de 90 países y 23 versiones internacionales, por eso aunque algunos piensen que es una cuestión de reivindicación y de voltear nuestros ojos hacia la gente del común, para mí en cambio es una simple cuestión de análisis de mercado, sencillamente los feos somos más.

Es cierto que todo tenemos un ideal de belleza y la Venus de Milo es maravillosa al igual que el David de Miguel Ángel pero no todos somos tan bien favorecidos por la naturaleza o la genética, ni tenemos un panel de expertos en moda para asesorarnos cada mañana, porque si algo debemos recocer es que ser bonito puede resultar ser muy difícil o muy costoso; popularmente se dice que “no hay mujer fea si no sin plata” y en mundo de hoy donde las cirugías plásticas se paga en cuotas y el botox pronto entrara a en la canasta familiar , la belleza se ha convertido en un necesidad de primer orden; nuestra obsesión a llegado a destruir personas con enfermedades como la anorexia, la bulimia, la adición a los ejercicios o la falta de autoestima, por eso es hora de poner un alto en la camino, y aunque siempre se ha culpado a los medios de comunicación que crean estándares inalcanzables para el promedio de la población, parece que la cura también la pueden llegar por la misma vía, con producciones que rompen el molde.

Entrenar compulsivamente en un gimnasio, contar calorías o vivir en una cámara bronceadora es una opción, pero aceptarse y ser feliz también es otra, no podemos seguir obsesionados por la perfección , y lo que hace tan valiosas las historias de estas nuevas protagonistas es que han gustado a pesar de sus defectos ¿o quien no se ha sentido feo alguna vez? aun las mujeres más bellas del planeta, modelos, actrices y reinas confiesan que tiene días donde espantan y que el maquillaje, los entrenadores personales y los spas hacen de ellas lo que son.

A fin de cuentas ¿Es que acaso solo hay solo un ideal de belleza? En la edad media las mujeres robustas eran las más cotizadas ya que sus voluptuosas curvas eran sinónimo de riqueza en un época donde la hambruna asolaban a gran parte de la población, por el contrario estar lo más pálida posible era la meta de las grandes damas en la era victoriana, cosa que para nada desvelaba a las chinas que solo podían pensar en cómo hacer sus pies más pequeños para parecer frágiles flores de loto; así que en general la belleza es solo un punto de vista como la fealdad, por eso como no enamorarse de la despistada Bridget, de la divertida Sam Soon o de las miles de bettys con sus gafas y su vocación de trabajadoras incasables, por muy feas que se les crea.

Los estereotipos empiezan a sabernos mal, esta es probablemente la generación con más feos como estrellas, por eso mi pregunta es ¿Cuál será el próximo cliché en morir? Igual feos o bonitos todos tenemos derecho a un final feliz, al mejor estilo de cualquier telenovela.

 By: Rina

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