Seppuku, la muerte ritual

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Seppuku

Cuando se habla de Japón varias imágenes recurrentes llegan a la mente, una geisha en un hermoso kimono, las calles del ultramoderno Tokio, el anime y por supuesto los samuráis. Estos guerreros medievales que valoran más el honor que la vida, siempre han generado fascinación, y entre sus muchas tradiciones el seppuku es una ceremonia que hasta nuestros días sorprende.

Se le conoce como seppuku o harakiri – una forma un tanto vulgar de nombrar este acto –  pero las dos palabras significan los mismo, un suicidio ritual en el que la persona moría al abrirse el vientre. Esta era una práctica común entre los samuráis, que antes de ver su vida deshonrada por un delito o falta, preferían el suicidio. Recordemos que los japoneses no tienen las restricciones que la religión en occidente adjudica al hecho de atentar contra su propia vida, por lo  que morir de una forma digna era más importante que conservar una vida inerte.

El seppuku consistía en los siguientes pasos:

 La preparación: era la fase en la que se bebía sake y se componía un último poema de despedida llamado zeppitsu o yuigon, casi siempre sobre el dorso del tessen o abanico de guerra.

• La muerte: llegado el momento el practicante se situaba de rodillas y se abría el kimono, metiendo las mangas del kimono bajo las rodillas —para impedir que su cuerpo cayera indecorosamente hacia atrás, las mujeres se ataban los pies—, luego envolvía cuidadosamente la hoja del tantō (daga de unos 20-30 cm) en papel de arroz, y procedía a clavarse la daga en el abdomen. El ritual completo consistía en clavarse el tantō por el lado izquierdo con el filo hacia la derecha, cortar hacia la derecha firmemente y volver al centro para terminar con un corte vertical.

• La decapitación: como el anterior procedimiento resultaba terriblemente doloroso- la mayoría no lo completaba- se escogía un asistente que decapitaba a la víctima con el fin de que no sufriera en exceso. Es importante aclarar que en la mayoría de los casos si  un samurái en desgracia no efectuaba el sepukko igual era ejecutado y luego le eran arrebatadas todas sus posiciones a la familia del difunto, convirtiéndose en parias sociales, por lo que muchos samuráis veían en el suicidio una forma de protección

 En el Japón de hoy el seppuko ha quedado en el pasado y ya nadie  siente la presión  social de realizar este ritual, aunque se conserva  en la memoria como una parte importante de la identidad del país. Esto no quiere decir que no se comentan suicidios, por supuesto que los hay como en todas partes del mundo, por ejemplo en 1970 Yukio Mishima – famoso escritor japonés – decido cometer seppuku como una forma de llamar la atención sobre lo que él consideraba una sociedad decadente, no obstante  hoy por hoy este ritual ha muerto de la misma forma que los samuráis pasaron a la historia.

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